Diversificamos soportes y actividades, siempre desde una perspectiva comunicativa.
Tomamos como referencia la personalidad del alumno y sus centros de interés.
Cuando un alumno nos lo solicita, trabajamos en los soportes que nos proporciona, logrando satisfacer las curiosidades o las dudas que nos plantee.
Aplicamos la perspectiva accional y el aprendizaje mediante tareas propuesta por el MER. Los usuarios y estudiantes de un idioma se consideran ante todo "como actores sociales que tienen que llevar a cabo tareas en circunstancias y entornos determinados". El idioma se practica mediante la creación de eventos, reconstrucción de situaciones de la vida cotidiana: talleres de actividad, desayunos, rol play...
Diseñamos cursos adaptados al ritmo del alumno: fijamos, de acuerdo con él, objetivos de formación razonables y precisos.
Dedicamos un tiempo suficiente al repaso y estudio individualizados.
Un idioma es para comunicarse: la gramática sólo es un apoyo, nunca un objeto de estudio en sí.